Café-Hôtel Le Morillon, Domaine du Grand Massif-Samoëns 3*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Piscina
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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No se permiten mascotas
Ubicación
Situado a 50 metros del Grand Massif de Morillon, y a 3 km del Chariande Express Ski Lift, el Café-Hôtel Le Morillon, Domaine du Grand Massif-Samoëns, de 3 estrellas, cuenta con una piscina climatizada, para que los huéspedes puedan darse un chapuzón. Situado no muy lejos del lago Azul, este hotel invita a sus huéspedes a disfrutar de esquí y ping-pong.
El hotel se encuentra en el mismísimo corazón de Morillon, justo al lado de Le Grand Massif. El Café-Hôtel Le Morillon, Domaine du Grand Massif-Samoëns está situado a 3,1 km del Jardín Botánico Alpino La Jaysinia en Morillon. Los amantes de la naturaleza apreciarán la cercanía a Lac Bleu, que está a unos 5 minutos en coche. Las atracciones de entretenimiento cercanas de Morillon incluyen la Escuela de esquí de Morillon, que está a unos 2 km. La parada de autobús Morillon Mairie se halla a unos 10 minutos a pie.
Las habitaciones tienen un balcón y una zona de estar. Los huéspedes pueden utilizar ducha adaptada y también inodoro separado. Además, cuenta con secador de pelo y toallas.
Se ofrece un desayuno buffet a los huéspedes. Los huéspedes pueden calmar la sed con su bebida favorita en el bar lounge. El restaurante La Puzze, con unos platos deliciosos, está a tan solo 300 metros.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de escapar a Hotel-Spa Le Morillon Charme & Caractère en el encantador pueblo de Morillon, y debo decir que fue una experiencia que recordaré con cariño. El ambiente acogedor del hotel, especialmente esa chimenea encantadora donde se puede disfrutar de un buen vino caliente, te abraza desde el primer momento. Las instalaciones del spa son simplemente extraordinarias: me deleité en la piscina climatizada, el sauna y el baño de vapor, todo perfecto para relajarme después de un día de esquí en el cercano área de Grand Massif, que está a solo cinco minutos a pie. Cada mañana, el desayuno en el comedor con vistas panorámicas a las montañas era un festín, con productos frescos y absolutamente deliciosos. Pero lo que realmente distingue a este lugar son sus empleados; el personal es increíblemente amigable y servicial, siempre dispuesto a hacer todo lo posible para que te sientas cómodo. Sin duda, planeo volver a este rincón de paz y sabores, ¡y quizás la próxima vez traiga a algunos amigos para compartir esta joya oculta!